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La Protección al Cliente en Haití

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Resumen EjecutivoHaiti

En 1995 el gobierno de Haití transformó su sector bancario, removiendo las tasas máximas de interés para el crédito y bajando los requisitos de reserva para bancos. En respuesta, algunos bancos existentes buscaron alcanzar clientes potenciales del sector financiero informal, mientras varias nuevas IMF comenzaron operaciones específicamente dirigidas a estos mismos clientes.

Sin embargo, frente a estos cambios las regulaciones bancarias de Haití no fueron desarrollados al mismo ritmo con los cambios en el sector financiero. En el 2002 la falta de nueva legislación y regulación llegó a su tope cuando colapsaron cientos de organizaciones de esquema piramidal que afirmaron ser cooperativas de ahorro y crédito legítimas, llevándose $200 millones en ahorros del pueblo de Haití. El incidente manchó la reputación de las cooperativas legítimas y al final el gobierno se vio obligado a actualizar la legislación para cooperativas.

Desafortunadamente, esta nueva legislación no alcanzó a regular de manera uniforme los estándares de todas las categorías de IMF (bancos comerciales, cooperativas y las IMF no-cooperativas), causando una adopción limitada de los estándares de protección al cliente en muchas instituciones. Es probable que el énfasis institucional en la transparencia financiera resultara de la crisis del 2002, pero hasta el momento pocas IMF haitianas parecen haber avanzado más allá de este enfoque hacia iniciativas más proactivas dirigidas específicamente a los seis principios de protección al cliente. Frente a la ausencia de liderazgo legislativo o regulatorio, es responsabilidad de las redes de la industria promocionar e implementar estándares que protegen los intereses del cliente. Los factores claves que están actualmente formando y guiando la protección al cliente para el sector de servicio al cliente en Haití son:

  • Un decreto legislativo de 1980, regulando el sector formal financiero, mientras las cooperativas deben regirse a la ley de 1981, actualizada en el 2002, que otorga la supervisión financiera de las cooperativas a la autoridad bancaria. Las IMF no-cooperativas operan sin una estructura regulatoria formal, resultando en una débil estandarización de la industria.
  • El censo del 2007 de USAID de las IMF en Haití encontró que la industria empleaba más de 3,600 personas y servía 239,000 clientes. Dos terceras partes de estos fueron mujeres. Las IMF contaron con una cartera de crédito total de aproximadamente US$105 millones y un total de depósitos de US$60 millones.
  • Las redes de la industria, tales como ANACAPH, KNFP, ANIMH, juegan un papel cada vez más importante en el desarrollo y capacitación de las IMF en mejores prácticas. KNFP alcanza a servir a las IMF directamente a través de su Instituto Móvil de Capacitación, mientras ANIMH se ha enfocado en la estandarización de las IMF no-cooperativas y se encuentra desarrollando un buró de crédito para facilitar las prácticas de crédito que sean más inteligentes.

 Introducción

Haití es uno de los países más pobres del mundo, y el más pobre y menos desarrollado del hemisferio occidental. Las remesas constituyen casi una cuarta parte del PIB de Haití. El desarrollo económico ha sido retrasado gracias a su historia de inestabilidad política y desastres naturales, aunque desde el 2006 el país ha registrado un crecimiento del PIB por encima del 2% anual.

Los proveedores de servicios financieros en Haití se pueden categorizar en tres: bancos comerciales, cooperativas e instituciones de microfinanzas (las IMF) no-cooperativas. La regulación varía ampliamente entre estos tres, y las IMF no-cooperativas cuentan con menos supervisión que las otras dos.

Marco Legal 

El Decreto del 1980 que regula la industria bancaria estableció Banco de la República de Haití (BRH) como el ente principal regulador para los bancos comerciales y una ley del 2002 extendió su cobertura regulatoria para incluir también a las cooperativas. El BRH fijó estándares financieros para estas instituciones y las vigila para asegurar cumplimiento. Los Bancos y las CEC también deben entregar informes financieros trimestralmente al BRH. Adicionalmente, el BRH es responsable de examinar las solicitudes para licencias de operación de bancos, cooperativas y de emitir los permisos correspondientes. Entre las disposiciones más importantes de esta legislación son:

  • Las personas declaradas culpables de pasados crímenes financieros no están permitidos a realizar funciones con el sector bancario.
  • El BRH debe otorgar autorización previa para la apertura de cualquier agencia por fuera de la oficina principal de los bancos.
  • El capital mínimo para iniciar operaciones como un banco comercial es G5,000,000 (US$138,000)

El Ministerio de Economía y Finanzas comparte el mandato de “asegurar la implementación de leyes sobre el establecimiento, organización, operación y supervisión de bancos, burós de cambio extranjero, instituciones de crédito y aseguradoras.” Sin embargo, a pesar de ser parte de la misión del Ministerio, ni el plan estratégico ni el sitio Web menciona actividades relacionadas con este mandato o con su papel de supervisión.

El gobierno creó un Concejo Nacional de Cooperativas (CNC) para la supervisión de las cooperativas y de sus operaciones. La ley del 1981 regula todas las cooperativas de negocios, incluyendo las financieras, pero no es claro si esta regulación incluye disposiciones de protección al cliente. Después de la crisis de las cooperativas en el 2002, el CNC entregó la responsabilidad para la inspección financiera de las cooperativas al BRH, pero mantuvo algunas responsabilidades regulatorias y de supervisión.

Las IMF no-cooperativas frecuentemente operan por fuera del marco legal que abarca las características únicas de su negocio. Dependiendo de sus características de formación, estas instituciones operan como ONG, asociaciones, fundaciones, organizaciones comunitarias, bancos comunitarios, compañías privadas o hasta divisiones de bancos comerciales. Esta diversidad en su forma de operación crea mucha inconsistencia en cuanto a estándares y regulación. Un informe del DAI, consultor internacional de desarrollo, publicado en el 2000, afirma la falta de un marco legal uniforme para las IMF como el obstáculo principal a la creación de un sistema más integral de protección al cliente. Una versión inicial del marco legal para el sector microfinanciera existe como propuesta de ley, pero aún no ha sido aprobada.

Casi no existen leyes de protección al cliente como un marco legal independiente para usuarios. Sin embargo, el decreto del 1980 que reguló el sector bancario incluye algunas disposiciones básicas de protección al cliente. La ley limita el sobreendeudamiento del consumidor, prohibiendo a los bancos otorgar al público hipotecas por más del 70% del valor de la garantía, y a los empleados del banco por más del 95%. Adicionalmente, el BRH mantiene un depósito central de información crediticia alimentado por reportes de varios bancos y comparte esta información con otros bancos. No es claro si esta se trata de información a nivel institucional o del cliente y las IMF no reguladas no son parte de este depósito.

Mientras la transparencia en los precios no fue obligatoria bajo el decreto de 1980, el BRH puede obligar a los bancos a enviar a los reguladores sus tasas de interés, comisiones y otros cobros. Las prácticas de cobranza en Haití parecen ser primordialmente a la discreción del prestamista, pero una ley implementada en 1984 regulando los bancos hipotecarios y de depósitos proporcionar un procedimiento específico que estos bancos deben utilizar para las actividades de cobranza. Esta ley le otorga al prestatario un tiempo de viaje suficiente para comparecer ante el tribunal y el derecho de apelar cualquier decisión que se tome en su ausencia. Mientras esta legislación únicamente aplica para este sector específico de bancos, podría servir como un modelo de otra legislación regulando otros tipos de instituciones financieras.

La legislación vigente deja la definición de comportamiento ético al juicio de las instituciones financieras, pero no les prohíbe a las personas declaradas culpables de crímenes financieros de trabajar en bancos regulados. Sin embargo, la fragmentación de la regulación para el sector financiero podría permitir a estas personas trabajar en instituciones no reguladas o bancos no comerciales. El decreto de 1980 tiene mandatos específicos sobre la protección de la información del cliente. Los empleados y contratistas del banco que violan la privacidad del cliente pueden verse sujetos a multas y/o encarcelamiento. Sin embargo, otra vez esta regulación aplica únicamente a los bancos comerciales regulados, dejando a muchos clientes de las IMF sin protección legal.

Más allá de la regulación del sector financiero, el Ministerio de Comercio e Industria cuenta con un Departamento de Control de Calidad y Protección al Cliente, pero este se concierne principalmente con temas de seguridad de alimentos y productos. En el 2004, el gobierno organizó la Federación Nacional para la Defensa de Clientes Haitianos (FENADECH). FENADECH es un gremio de cuatro grupos distintos de derechos del cliente, pero a la fecha no parece haber sido muy active desde su fundación.

Redes/ las IMF

Las instituciones financieras en Haití pertenecen a mínimo una de cuatro asociaciones, dependiendo del tipo de institución. El Directorio USAID 2008 de las IMF en Haití desglosa tres de las asociaciones de esta manera:

ANACAPH

Fundada en 1998, ANACAPH reúne varias de las cooperativas financieras alrededor de Haití para promocionar el sector cooperativo tanto nacional como internacionalmente. Después de la crisis cooperativa del 2002, ANACAPH ha incrementado sus esfuerzos para instilar la confianza del público en sus organizaciones afiliadas, exigiendo estricto cumplimiento de las leyes vigentes, los principios democráticos y la transparencia. La misión de la organización exige promoción de conocimientos financieros entre sus clientes. La asociación vela por ocho objetivos principales:

  • Apoyar la organización de cooperativas y colaboración internacional entre sus afiliados;
  • Representar y defender los derechos de sus afiliados frente a los terceros;
  • Promover la formación en temas económicos, sociales y cooperativas;
  • Promover el crecimiento y desarrollo de sus afiliados proporcionando servicios adecuados;
  • Promover la investigación académica sobre el movimiento de las cooperativas;
  • Promover los valores de las cooperativas y el respeto por los principios generalmente aceptados;
  • Promover la adopción y el cumplimiento de los afiliados con estándares de administración de riesgos;
  • Adoptar actividades para generar ingresos y cumplir con las expectativas de los afiliados.

Adicional a estos objetivos, ANACAPH ofrece capacitaciones para sus afiliados sobre temas entre el marco legal y regulatorio para cooperativas hasta la ética profesional.

Detalles de la Red:

Año de Fundación

1998

Instituciones Afiliadas

42

Total Clientes de Afiliados

201,662

Total Activos de los Afiliados

US$44.1 million

Total Ahorros de los Afiliados

US$30 million

Cartera de Crédito de Instituciones Afiliadas

US$24.7 million

(información del 2007)

KNFP

Fundado en 1998 por un grupo de desarrollo metodista, un grupo que vela por el empoderamiento económico de las mujeres y un gremio de financiación popular, el KNFP ahora representa a nueve proveedores de las microfinanzas rurales. Al fundarse, el KNFP declare las siguientes metas principales:

  • Promover las reuniones periódicamente para asegurar que las estructuras de financiación descentralizada logren el mayor alcance territorial posible.
  • Garantizar que los afiliados implementen controles estandarizados y estructuras transparentes en sus instituciones.
  • Ayudar al gobierno a distribuir y mejorar los recursos financieros al pueblo.
  • Trabajar con oficiales gubernamentales para analizar los mejores canales de fondeo para la producción rural.
  • Contribuir al establecimiento de la ley de financiación popular para disminuir el comportamiento errático de la industria y promover la legislación y aprobación de instituciones reconocidas.

El KNFP organiza sus actividades alrededor de tres temas principales:

  • Capacitación para las instituciones rurales de financiación y sus trabajadores a través de su Instituto Móvil de Capacitación (IMOFOR).
  • Abogacía y promoción de las finanzas rurales.
  • Mejoría de la calidad general de los servicios financieros en Haití, particularmente en el sector rural, a través del intercambio de información y reflexión sobre los temas de las finanzas rurales.

ANIMH

Fundada en el 2002, ANIMH es una asociación sin ánimo de lucro dirigida al avance del desarrollo del sector microfinanciero haitiano, a través de la profesionalización de las IMF a nivel nacional. ANIMH promueve las mejores prácticas en microfinanzas con las instituciones locales a través de su Centro Nacional de Microfinanzas. La asociación se centra en seis objetivos principales:

  • Representar a las instituciones no-cooperativas de microfinanzas.
  • Facilitar la consulta y la colaboración entre sus afiliados a través de la Asamblea General y los comités especializados.
  • Promover los estudios, la investigación y la recolección de datos para diseminar la información pertinente a la situación, las tendencias, las necesidades y los esfuerzos de la industria microfinanciera.
  • Colaborar en la generación de legislación, regulaciones y otros documentos para las autoridades gubernamentales para informar y guiar su enfoque a la estructuración de la industria microfinanciera.
  • Establecer relaciones con otras asociaciones microfinancieras tanto nacionales como internacionales para avanzar en el intercambio de información y la colaboración.
  • Participar en cualquier actividad dirigida al fortalecimiento particularmente de los afiliados y también de la industria en total.

El plan estratégico de ANIMH pretende el logro de estos objetivos a través de cuatro áreas de intervención:

  • Área 1: Estructuración del sector a través de las actividades de coaching y mentoring para los afiliados con el fin de implementar mejores prácticas en microfinanzas. La visión de ANIMH incluye iniciativas para incrementar la transparencia entre las instituciones afiliadas. Las actividades específicas incluyen un diagnóstico institucional, calificaciones y la auditoría externa.
  • Área 2: La provisión de servicios a bajo costo para afiliados por el volumen. ANIMH pretende ofrecer sus servicios al sector microfinanciero haitiano, incluyendo un centro de capacitación, un buró de crédito, indicadores de desempeño para el sector y el desarrollo de productos nuevos.
  • Área 3: La representación oficial de la industria ante el gobierno haitiano, con el fin de defender los intereses de la industria y promover la creación de un marco legal bajo el cual las IMF no-cooperativas puedan realizar sus operaciones. Esta representación también requiere que ANIMH coordine entre sus afiliados para armonizar sus prioridades y prácticas.
  • Área 4: Promoción de la industria microfinanciera haitiana nacional e internacionalmente a través de esfuerzos de comunicación, pensamiento líder e implementación de un proceso avalador para los afiliados que cumplan con los más altos estándares de calidad.

Desde el 2006, ANIMH ha coordinado con 13 de sus afiliados para el intercambio de información acerca de los clientes que incumplen con el repago de sus créditos. Como parte del plan estratégico, la idea es que este intercambio de información se vuelva un buró de crédito para las IMF afiliadas. Adicionalmente, ANIMH capacita a sus instituciones afiliadas en temas de ética profesional.

Detalles de la Red:

Año de Fundación

2002

Instituciones Afiliadas

17

Total Clientes de los Afiliados

120,658

Cartera de Crédito de Instituciones Afiliadas

US$47.4 million

(2007 data)

Fonkoze

Aunque no se trata de una red, Fonkoze es el proveedor de microfinanzas más grande de Haití. Fundada en 1994, la organización ofrece productos de ahorro y crédito y se enfoca principalmente en atender a mujeres. Los antecedentes y principios de Fonkoze lo compromete con el cumplimento de varios de los principios de protección al cliente. Específicamente, la IMF ofrece productos de crédito escalonados para responder a las necesidades de los distintos segmentos de clientes que atiende y asegura que sus clientes comprendan estos productos a través de un programa fuerte de educación financiera general. Adicionalmente, cinco de los nueve miembros de la Junta Directiva de Fonkoze son representantes de los intereses de los clientes.

Conclusión

Sin liderazgo fuerte nacional e internacional, las instituciones financieras implementan la protección al cliente de manera individual y únicamente a su propio criterio. Como resultado de la fragmentación de la regulación de los servicios financieros, la protección al cliente en Haití es compuesta de obligaciones legales domésticas poco sistemáticas, tratados internacionales y los códigos y prácticas internos de la organización. La falta de regulación formal de las IMF no-cooperativas es el obstáculo más grande al fortalecimiento de la protección al cliente para los usuarios de los servicios financieros en Haití. Hasta que no se normalice la regulación alrededor de cada una de las tres categorías de instituciones financieras, los requisitos legales de protección al cliente seguirán débiles y el nivel de protección variará entre instituciones.

Estos perfiles no son exhaustivos, ni han sido revisados por expertos en el país. Si usted identifica una brecha o un error en la información suministrada, les agradecemos mucho sus comentarios sobre cómo podríamos mejorar su calidad y precisión. De esta manera podemos trabajar en conjunto para ampliar nuestro conocimiento de la variedad de estrategias de protección al cliente que existen, y las iniciativas que se están impulsando alrededor del mundo.

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